La huella de Roma en el barrio del Raval de Barcelona. Y nunca mejor dicho: unas excavaciones en la plaza del Pedro y alrededores han permitido hallar los restos de ¡una sandalia romana!, una de las típicas caliga (plural: caligae) tachonadas de los legionarios que llevaron las águilas de la República y luego del Imperio por todo el mundo antiguo. La sandalia del Raval apareció durante la intervención arqueológica preceptiva al efectuarse unas obras de mejora urbanística que suponían la apertura de una zanja. En el tramo de esa zanja en la calle de Sant Antoni Abat se identificaron siete estructuras funerarias correspondientes muy probablemente al área de necrópolis situada a lo largo del trazado de la vía romana que atravesaba la ciudad. En una de esas sepulturas, una tumba en caja de tejas, apareció parte del ajuar del difunto, del que quedaban algunos huesos: una botellita de cristal y restos de su calzado, concretamente las tachuelas (clavi caligarii) de la suela claveteada. Tras un minucioso trabajo se ha podido reconstruir la suela de la sandalia legionaria. Actualmente se está acabando de restaurar el material para que pueda ser exhibido. La sandalia barcelonesa muestra, a diferencia de otras caligae halladas, una disposición de las tachuelas lineal y apiñada. La cronología del enterramiento situa nuestra sandalia en el siglo II, una imperial sandalia, entonces.
Típica caliga.
Restos de la caliga hallada en el barrio de Raval( Barcelona).
enlace.


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